Galería editada, no un volcado de archivos
Reviso el material, descarto lo que no sostiene la secuencia y entrego una selección pensada para mirar de corrido. Si el encargo fue de barrio o de evento, la edición respeta el orden real de la jornada.
Copias fine art listas para colgar
La impresión se hace en papel de algodón, con tono cálido y negros profundos. Vos elegís qué imágenes van a pared y en qué medida; yo me ocupo del archivo de impresión y de que el grano se lea como corresponde.
Digitales preparados para imprimir o publicar
Además de la copia física, recibís los archivos en dos versiones: una para redes y prensa, otra en alta resolución por si más adelante querés ampliar. Sin marcas de agua ni pasos intermedios.
Estudio y exteriores en el mismo encargo
Cuando el proyecto lo pide, combinamos una sesión en estudio con luz natural y un seguimiento afuera. Así el retrato no queda aislado: aparece también el lugar donde la persona vive o trabaja.
Sin poses forzadas ni retoque de más
Trabajo con lo que hay: gestos, pausas, desorden real. El retoque se limita a color y contraste, sin borrar arrugas ni cambiar cuerpos. La idea es que la imagen siga siendo tuya.
Maqueta tipo fotolibro si el material lo permite
En ensayos largos armo una secuencia con márgenes amplios y titulares en serif, pensada como pieza de archivo. No es un catálogo comercial: es una forma de ordenar el trabajo y verlo completo.